PRECAUCIONES UNIVERSALES PARA REDUCIR EL RIESGO DE TRANSMISIÓN DE ENFERMEDADES INFECTOCONTAGIOSAS RELACIONADAS CON EL TRABAJO DEL EQUIPO DE SALUD.
La anestesiología es una especialidad llena de riesgos, no solamente para el paciente sino para el propio anestesiólogo. Cuantas veces no se nos han informado de casos en donde el anestesiólogo se contamino con hepatitis B o de HIV. El riesgo que corremos al manipular un paciente y todas sus secreciones y excreciones es tal que debemos de adoptar medidas de protección en contra de todas estas eventualidades. La tarea tradicional del equipo de salud en la sala de operaciones fue la de ocuparse de la integridad del paciente. Hoy día, a la preocupación antes señalada se le ha agregado la de proteger la salud del equipo quirúrgico
El tema de la bioseguridad en quirófano ha dejado de ser una cuestión solo del paciente, convirtiéndose en una problemática de todo el equipo de salud que desempeña su función en sala de operaciones. Esta terrible realidad se ha agravado con la pandemia del SIDA y la diseminación de la hepatitis sérica (B-C-D-NANB). Ambos flagelos tienen similar modo de transmisión (sexual, parenteral, y de madre a hijo), y aunque en el marco ocupacional la posibilidad de contagio es mayor para el VHB, las prácticas generales que previenen la transmisión de la hepatitis sérica también funcionan para evitar la transmisión del VIH1. (1)
Precauciones Universales
Son medidas para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infectocontagiosas relacionadas con el trabajo del Equipo de Salud. Estas precauciones deben ser agregadas a las Técnicas de Barrera apropiadas para disminuir la probabilidad de exposición a sangre, otros líquidos corporales o tejidos que pueden contener microorganismos patógenos transmitidos por la sangre (2).